¿Sabías que en la Selva Negra también puedes pasear entre viñedos? En el valle de Achertal las laderas se llenan de hileras de vides, y muy cerca te esperan cascadas entre rocas, antiguos molinos y una parada para probar la famosa tarta Selva Negra. Si te apetece descubrir esta parte de Alemania, aquí tienes una ruta de lo más completa.
Mi viaje pasó por Achern, Kappelrodeck, Seebach y Ottenhöfen. Visité el conjunto histórico de Illenau, caminé entre viñedos y cascadas y reservé tiempo para la comida local. Porque sí, sentarse a probar los platos de la zona también merece su hueco en el itinerario.
En esta guía te cuento qué ver en el valle de Achertal, dónde me alojé y cómo organicé las paradas en dos días. Hay historia, paseos por el bosque y planes para disfrutar sin tener que hacer una gran caminata. ¡Vamos a descubrirlos!
La ruta por el valle de Achertal
Para situarte, mi recorrido enlaza Achern, los viñedos de Kappelrodeck, Mummelsee en Seebach y las cascadas y molinos de Ottenhöfen. Dedícale dos días y deja margen entre visitas: también vas a querer parar a comer y disfrutar del paisaje.
Llegué al valle de Achertal después de recorrer Nagold, Calw y Bad Wildbad, en la Selva Negra Norte, y desde aquí continué hacia los lagos y cascadas de la Alta Selva Negra. Puedes seguir el mismo recorrido si te apetece ampliar la escapada.
Qué ver en Achern
1. Conocer la historia de Illenau
En Achern empecé por Illenau, un conjunto de edificios que formó parte de una institución médica del siglo XIX. Hoy puedes recorrer sus patios y acercarte al museo para conocer la historia de lo que tienes delante.
Te recomiendo hacer la visita con guía. Detrás de la arquitectura hay historias que merecen ser escuchadas con atención, y las explicaciones ayudan a comprender lo que ocurrió aquí.

2. Visitar el museo y el antiguo cementerio
Continúa en el museo, donde se cuenta la evolución del complejo y la historia de las personas que pasaron por él. Después puedes acercarte al antiguo cementerio, entre árboles y vegetación.
Esta parte del recorrido pide calma y respeto. Merece la pena dedicar tiempo a leer, escuchar y conocer esa historia, además de contemplar los edificios.
Mi consejo: si puedes, haz la visita acompañada. El contexto transforma por completo la forma de recorrer los edificios y el cementerio.
Dónde comer y dormir en Achern
Si quieres comer sin alejarte del conjunto, tienes Illenau Bistro. En el centro de Achern también figura Ratskeller entre las direcciones de mi itinerario para probar la cocina local.
Para estas visitas me alojé en Hotel Mighty Twice Achern. Tener una base en Achern te permite salir hacia Kappelrodeck, Seebach y Ottenhöfen y volver al mismo hotel al terminar el día, sin hacer la maleta en cada parada.
Qué ver en Kappelrodeck
En Kappelrodeck el paisaje cambia: las colinas se llenan de viñedos y los caminos pasan entre hileras de vides. Si imaginabas la Selva Negra solo como un gran bosque, esta parte del viaje te va a sorprender.

3. Caminar por el Schnapsbrunnenweg
Uno de los paseos que puedes hacer es el Schnapsbrunnenweg. Además de atravesar los viñedos, pasa por pequeñas fuentes donde se ofrecen aguardientes y licores locales. Fíjate en las indicaciones de cada punto para saber cómo servirte y pagar.
Puedes disfrutar del recorrido simplemente por las vistas. A cada tramo aparecen nuevas perspectivas de las laderas y del pueblo, así que no tengas prisa por llegar al siguiente punto. Aquí la cámara va a tener trabajo.
4. Disfrutar de las vistas desde Dasenstein
Apunta Dasenstein para detenerte a contemplar el valle. Desde este mirador se ven las hileras de viñedos dibujando las laderas. Es una parada preciosa para hacer fotos y disfrutar un rato de ese paisaje tan distinto al del bosque.
Mi consejo: lleva algo de efectivo para las fuentes y recuerda que también hay opciones sin alcohol. Si vas a conducir, limítate a probar productos sin alcohol o deja la degustación para otra persona.
Dónde cenar en Kappelrodeck
Después del paseo, cené en Alde Brennküch, en Kappelrodeck. Una parada de cocina local para completar la tarde entre viñedos antes de regresar al hotel en Achern.
Qué ver en Seebach
5. Acercarse al lago Mummelsee
En Seebach te espera Mummelsee, un pequeño lago de montaña rodeado de bosque, junto a la Schwarzwaldhochstraße. Si quieres dar un paseo, puedes bordearlo sin tener que organizar una excursión larga.
En mi visita dediqué tiempo a la tienda de productos locales y a comer en Berghotel Mummelsee. Te cuento las dos paradas, porque aquí también hay mucho que descubrir sentándote a la mesa.
6. Entrar en la tienda de productos locales
En la tienda junto al lago encontrarás relojes de cuco, recuerdos, licores, dulces y productos de la región. Entra con tiempo para curiosear: es un buen lugar para elegir algo que llevarte a casa.
Acércate también a la zona de panadería. Si eres de llevarte recuerdos que se comen, aquí tienes dónde buscar. Y guarda sitio para el postre de la siguiente parada.
7. Probar la tarta Selva Negra en Berghotel Mummelsee
En Berghotel Mummelsee comí platos típicos de la zona y, por supuesto, la famosa tarta Selva Negra. Capas de chocolate, nata, cerezas y kirsch: si te gustan estos sabores, apunta esta parada dulce en tu ruta.
Mi consejo es que reserves tiempo para comer aquí con calma. Después de curiosear en la tienda, sentarte a probar la cocina regional y terminar con una porción de tarta es un plan de lo más apetecible.
Qué ver en Ottenhöfen
En Ottenhöfen vuelven el bosque y el agua. La ruta combina un paseo hasta las cascadas con una antigua forja y molinos tradicionales. Son visitas muy diferentes que puedes enlazar en la misma jornada.

8. Caminar hasta las cascadas Edelfrauengrab
Las cascadas Edelfrauengrab se esconden en una garganta por la que baja el arroyo Gottschlägbach. Entre las rocas, el musgo y la vegetación, el sendero se convierte en uno de esos paseos en los que apetece ir despacio y escuchar el agua.
Desde el pequeño aparcamiento no tardas mucho en llegar a las primeras cascadas. Mi itinerario contemplaba aproximadamente un kilómetro de ida y la vuelta por el mismo camino. Es una buena parada si te apetece adentrarte en el bosque sin dedicar toda la tarde a caminar.
Mi consejo: el acceso pasa por una zona industrial y una cantera antes de llegar al aparcamiento. Sigue las indicaciones hasta el final y lleva calzado con buena suela, ya que las piedras pueden estar húmedas.
9. Descubrir la Hammerschmiede
La Hammerschmiede es una antigua forja que aprovecha la fuerza del agua para mover su maquinaria. La visita con Michael Schnurr permite ver de cerca cómo funciona. Merece la pena detenerse en los mecanismos y escuchar sus explicaciones.

Aquí puedes ponerle imagen a un oficio tradicional del valle. Después de ver el agua saltando entre las rocas, resulta curioso descubrir cómo también se aprovechaba para trabajar el metal.
10. Fotografiar la Rainbauernmühle
La Rainbauernmühle fue una parada breve para hacer fotos durante el recorrido por Ottenhöfen. Si te gustan los molinos de agua y las construcciones tradicionales, apunta este rincón y dedica unos minutos a observarlo desde fuera.
11. Una cena vegana en Lebenshof Mut im Bauch
En Lebenshof Mut im Bauch cené comida vegana recién preparada por el chef Timo Franke. Un plan gastronómico diferente para incluir entre los paseos y las visitas del valle.
El entorno rural, con el arroyo y el antiguo molino, acompaña la experiencia. Si quieres organizar una visita como esta, consulta antes las posibilidades y las reservas: conviene llevarla preparada en lugar de contar con llegar y encontrar mesa.
Ruta de dos días por el valle de Achertal
Día 1: Achern y Kappelrodeck
- Mañana: visita a Illenau, museo y antiguo cementerio.
- Mediodía: comida ligera en Illenau Bistro.
- Tarde: Schnapsbrunnenweg y mirador de Dasenstein en Kappelrodeck.
- Noche: cena en Alde Brennküch y alojamiento en Achern.
Día 2: Seebach y Ottenhöfen
- Mañana: Mummelsee, tienda de productos locales y paseo corto por el entorno.
- Mediodía: comida regional y tarta Selva Negra en Berghotel Mummelsee.
- Tarde: cascadas Edelfrauengrab, Hammerschmiede y Rainbauernmühle.
- Final del día: comida vegana preparada por Timo Franke en Lebenshof Mut im Bauch.
Consejos para visitar Achertal
- El coche es la forma más práctica de enlazar todas las paradas y llegar a los pequeños aparcamientos.
- No intentes completar rutas largas si quieres ver todos los lugares: combina paseos cortos y visitas concretas.
- Comprueba la previsión de montaña antes de subir a Mummelsee y lleva una capa impermeable.
- Reserva las visitas que requieran guía, especialmente Illenau y la Hammerschmiede.
- Deja espacio para la gastronomía: en esta región forma parte esencial de la experiencia.
¿Merece la pena visitar el valle de Achertal?
Sí, y te lo recomiendo especialmente si quieres combinar paseos cortos, historia y gastronomía. En dos días puedes recorrer los viñedos de Kappelrodeck, conocer Illenau y caminar entre las cascadas de Ottenhöfen.
Y entre medias, probar la cocina de la zona, curiosear en la tienda de Mummelsee y sentarte a disfrutar de la tarta Selva Negra. Si te gusta viajar dejando espacio para esas pequeñas paradas, Achertal tiene mucho que ofrecerte.







